Porque no sabías quién eras,
te pusiste la peluca azul.
La paseaste por toda la nochevieja
para ver qué demonios despertaba
el eléctrico azul.
Nosotros te seguíamos
para escapar de la muerte
y porque era
lo que había que hacer.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario