A veces siento que estoy
a una parada de autobús de alcanzarte
y otras que nunca abandonaré
la periferia de ti.
Momentos en que
una gruesa enciclopedia se interpone
y otros en que,
para conocerte,
me faltan tres páginas.
Mañanas en las que me descubro
a años luz de tus pensamientos,
pero tardes satélite en las que
puedo adivinar fácilmente
lo que vas a decir.
Contigo siempre es así.
Vivir a un click de algo
que nunca hace click.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario