Querida Andrea:
Cada mañana me armo de valor
y salto la alambrada
para cogerte unas rosas,
pero los desalmados de los guardas
todavía no me han multado
ni una sola vez.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El único blog de éxito que genera sus propios comentarios

No hay comentarios:
Publicar un comentario