La patronal de hoteleros españoles ha explotado: los clientes con la excusa del buen rollito se están llevando los jaboncillos, el champú , el minipeine y la miniesponjilla. Algunos hasta se llevan el plasma, los cuadros, las cortinas, el somier y las minibotellas de Jack Daniels de la nevera cuando dejan su habitación de hotel. Y nosotros en este blog, el único de éxito que genera sus propios comentarios, nos preguntamos: ¿ pero qué leches está pasando con el personal?, ¿ qué clase de maleta es ésa que cabe hasta un plasma?, ¿ por qué no se nos habrá ocurrido antes?.
¿ Por qué la gente desea estas menudencias?. Si bien se analiza, bien pronto se descubre que estos cleptomaníacos convictos son en realidad unos coleccionistas. Ocurre lo mismo en los aviones. Cualquiera que se haya subido a un avión sabe de sobra que lo único interesante de volar son los botellines liliputienses de cocacola que pueden conseguirse al triple de su precio habitual. Y la gente no es tonta, señores de la patronal, no, que la gente hace sus cuentas. Por esa misma regla de tres, un minibotellín de Tulipán negro sustraido en un hotel vale en ebay 5 veces más que un envase familiar de 5 litros comprado en el mercadona y contiene 325 veces menos cantidad. ¿ Y qué decir de la comida deconstruccionista?. Pasas mucha hambre, sí, pero, a cambio, no te hartas nunca. Si lo que la patronal quiere, es que los clientes frenen sus ansías sibaritas, pues que pongan sosa caústica en la habitaciones y dejen de meternos con calzador ediciones limitadas y delicatessens tardoburguesas. Pero estos señores feudales primero nos cultivan el plasma y luego nos esconden la miniesponjilla. Y a eso, se pongan como se pongan, no hay derecho.
Visto hoy en Tele5 y ayer en España directo. Aparecerá probablemente en catorce cadenas más.
¿ Por qué la gente desea estas menudencias?. Si bien se analiza, bien pronto se descubre que estos cleptomaníacos convictos son en realidad unos coleccionistas. Ocurre lo mismo en los aviones. Cualquiera que se haya subido a un avión sabe de sobra que lo único interesante de volar son los botellines liliputienses de cocacola que pueden conseguirse al triple de su precio habitual. Y la gente no es tonta, señores de la patronal, no, que la gente hace sus cuentas. Por esa misma regla de tres, un minibotellín de Tulipán negro sustraido en un hotel vale en ebay 5 veces más que un envase familiar de 5 litros comprado en el mercadona y contiene 325 veces menos cantidad. ¿ Y qué decir de la comida deconstruccionista?. Pasas mucha hambre, sí, pero, a cambio, no te hartas nunca. Si lo que la patronal quiere, es que los clientes frenen sus ansías sibaritas, pues que pongan sosa caústica en la habitaciones y dejen de meternos con calzador ediciones limitadas y delicatessens tardoburguesas. Pero estos señores feudales primero nos cultivan el plasma y luego nos esconden la miniesponjilla. Y a eso, se pongan como se pongan, no hay derecho.
Visto hoy en Tele5 y ayer en España directo. Aparecerá probablemente en catorce cadenas más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario